El consumo es un fenómeno de gran peso en la
vida actual de los países desarrollados y también de los que están en vías de desarrollo,
sinónimo de felicidad y de estatus personal. Por todo ello el consumo merece
ser objeto de la educación.
En la educación para el consumo resulta clave la
implicación familia-escuela, puesto que los padres marcan las primeras pautas
en este terreno, junto al contexto social y los medios de comunicación. La
educación para el consumo implica información, capacidad de análisis crítica de
las situaciones y sensibilidad respecto a las consecuencias del consumo
desmedido, que pone en peligro la supervivencia misma del planeta. El consumo
se enfrenta así con la escala de valores que la educación debe defender.
El consumo como fenómeno del mundo actual
A.1. ¿Qué
entendemos por consumo?
“Toda nuestra economía se basa en lo que los
especialistas en mercadotecnia llaman en su jerga “impulso de compra” y no es,
en realidad, sino la sistematización del capricho” (Meirieu, 2010).
- El
consumo ha existido siempre, pero en la actualidad se ha convertido en
dinamizador de la sociedad. Por
un lado, se ha establecido la creencia de que la acumulación de bienes de
mercado es fuente de felicidad y sinónimo de éxito.
- Por otro, el fenómeno del consumo es global: el fenómeno que entendemos por
globalización ha disuelto y expandido los límites territoriales de los modos de
producción, distribución y consumo.
-
Biberón
pirata: proteína de leche de la vaca que puede generar intolerancia a la
lactosa, porque su estómago no está preparado para digerirlo.
El consumo ha existido siempre, forma parte de la
existencia humana, pero en la actualidad se ha convertido en dinamizador de la
sociedad.: Por un lado, se ha establecido la creencia - estrechamente vinculada
al desarrollo industrial y económico - de que la acumulación de bienes de mercado
es fuente de felicidad y sinónimo de éxito personal. Por otro, el fenómeno del consumo es
global; el fenómeno que entendemos por globalización ha disuelto y expandido
los límites territoriales de los modos de producción, distribución y consumo.
Todos somos consumidores, de igual forma que
todos somos ciudadanos de un mundo globalizado, y los principios que rigen la
economía global no son muy diferentes de los que gobiernan, a pequeña escala,
la economía familiar; en ambos casos, consumir por encima de las posibilidades
acaba pasando factura tarde o temprano.
Se impone, pues, encontrar un punto de equilibrio
entre ambas dimensiones. De ahí la necesidad básica de autolimitar las
aspiraciones egoístas, y de tener siempre presente el gran privilegio que
supone poder preocuparse de cuestiones como el consumo mientras millones de
personas en el mundo carecen de los mínimos necesarios para subsistir. Pero aún
así seguimos creando pseudonecesidades que han dado paso a la fiebre por los
productos bio, las tiendas ecológicas y la dietética sana. Seguimos inmersos en
la espiral del consumo, si bien ahora está orientada a las bioindustrias, los
eco-productos y la oferta de mejores tecnologías, ligeras y limpias. De hecho,
se trata solamente de una nueva modalidad de consumo: el ecoconsumismo.
Con todo, la ecología del consumo no ha conseguido
restar importancia a la necesidad de autolimitar el consumo general de forma
responsable.
Necesidad de que la
educación se ocupe del consumo responsable
El acto de consumir no es una característica que
defina al ser humano, sino un rasgo del que participan todos los seres vivos.
Pero consumir de forma racional es consecuencia de la libertad, que sí
constituye una cualidad específicamente humana.
A.2. ¿Por qué consumimos? ¿Qué nos aporta el
consumo?
Marcuse distinguía dos tipos de necesidades
en relación con el consumo que las personas intentan satisfacer:
- Las
necesidades verdaderas o necesidades vitales (alimentación, vivienda, vestido)
- Las
necesidades falsas, que son las que están determinadas por fuerzas sociales y
culturales.
Estas
últimas nos aportan felicidad, autoestima, socialización, etc.
A.3. ¿Cuál es el principal motor del consumo?
La publicidad:
· Manipula
nuestras decisiones. En ningún otro aspecto de la vida somos guiados con tanta
insistencia y derroche.
· Por
ejemplo, desde 1997 el gasto en publicidad en España ha sido superior al
presupuesto del ministerio de educación.
· Las
niñas y los niños son clientes, compradores y gastadores; seducidos por el
consumo, actúan desde muy pronto como pequeños consumidores.
· En
la actualidad, los niños y adolescentes tienen mas confianza en si mismos,
están mas informados como consumidores, son mas pragmáticos y consentidos.
Crecen en una sociedad de consumo que los obliga a establecer un contacto
temprano con el dinero.
En ningún otro aspecto de la vida somos guiados con
tanta insistencia y derroche. Por ejemplo, desde 1997 el gasto en publicidad en
España ha sido superior al presupuesto del Ministerio de Educación.
En efecto, hoy las niñas y los niños son
clientes, compradores y gastadores; seducidos por el consumo, actúan desde muy
pronto como pequeños consumidores. En la actualidad, los niños y adolescentes
tienen más confianza en sí mismos, están más informados como consumidores, son
más pragmáticos y consentidos. Crecen en una sociedad de consumo que los obliga
a establecer un contacto temprano con el dinero.
Las cifras hablan por sí solas; desde hace ya
unos pocos años, más de la mitad de los niños en nuestro país tiene ordenador,
y casi el 50% videoconsola (Pérez Alonso-Geta y otros, 2007). Una tercera
disponen de móvil y de televisor en el propio dormitorio. La conexión a
internet en el hogar está ya al alcance del 30% de los niños de 7 a 14 años, y
la cifra se eleva hasta el 41,4% en el segmento de los 12 a los 14.
A.4. ¿Cuáles
son los principales productos de consumo en la etapa de infantil?
Juguetes, chucherías y bollería
industrial, televisión , videojuegos y ropa
1 CLAVES DE LA EDUCACIÓN PARA EL CONSUMO
A.5. ¿Cuáles son las claves que tenemos que tener en cuenta como maestros
si queremos educar para el consumo?
- colaboración escuela familia en la educación para
el consumo
- información para saber consumir
- establecer la vinculación entre publicidad y
consumo
- vinculación entre necesidades personales y consumos
- información sobre etiquetas, relación
calidad-precio y demás vinculaciones del producto.